¡Ayuda!. El enemigo está entre nosotros. ¿O soy yo?.

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A lo mejor este otro puede que me sirva de algo

Vagándo solamente Vagándo

 

Hace mucho tiempo, me estuve planteando conocer distintas culturas, y cogí mi mochila, y me fuí caminando. No tenía prisa por llegar, solo tenía ansias por conocer los caminos que recorría.

A medida que bordeaba caminos, deteniéndome en las fuentes o bebeiéndo de los ríos, pensaba en lo que estaba haciendo

¿Qué hago yo acá?--Me decía. Si cuando veo a las personas, me parece estar viendolas como si fuesen el reflejo en un espejo, como si no fuesen reales. Seguramente lo siento así por el hecho de que cada vez que hablo con alguna de ellas, siempre su tema principal es lo mucho que ha sufrido en la vida, el poco dinero que tiene, y que se siente sol@.

Yo me pregunto, ¿No hay otro tema que esta gente tenga?, porque si no me equivoco, todos de alguna manera hemos sufrido en la vida, todos de alguna manera no nos alcanza el dinero, todos de alguna manera, nos sentimos solos.

Y vuelvo a preguntarme: ¿Cómo no vamos a sufrir en la vida, si solo pensamos en nosotros mismos?. ¿Cómo no nos va a faltar el dinero, si solo lo queremos para nosotros?. ¿Cómo no nos vamos a sentir solos, si jamás queremos escuchar a nadie?.

Haga la prueba usted, si usted. Y verá que lo que digo es cierto.

Tengo un conocido que un día conversando me dijo que tenía problemas. De hecho este individuo es una persona que trabaja como funcionario público, así que por lo tanto tiene su jubilación asegurada, fuera del sueldo que gana, (sobre la media).

Debo aclarar que yo, trabajo donde puedo, o mejor dicho donde se me permite, así que no siempre puedo hacerlo, de hecho cada mes tengo serios problemas para hacer frente al alquiler de la vivienda, al agua y a la electricidad, y lógicamente para poder mantener el teléfono, ya que así puedo tener conexión de internet.

Este conocido--vuelvo al relato--. Siempre, por unos cuantos meses iba a mi casa a contarme lo mal que lo estaba pasando. ¡Que su ex-mujer le hizo!. ¡Que su nueva pareja le está haciéndo!. ¡Que sus compañeros de trabajo.....¡Que el dinero no le alcanza.

En realidad, jamás dejé de decirle las cosas a la cara, pero parece que o no entendía lo que yo le decía o esta persona es masoquista.

Tu me dices que tu ex-mujer, te quitó el cariño de tus hijos. Pero yo te pregunto. ¿Qué hiciste por ellos?. ¿Luchaste acaso por ellos?. Fuera de eso, si mal no recuerdo, tu engañaste a tu ex-mujer las veces que se te vino en ganas, luego, pensándo solo en ti, te preocupaste de rehacer tu vida olvidándote de tus hijos. Así que ¿de qué hijos me hablas?.

Con tu nueva pareja, la que dices que te apoyó en los momentos difíciles, la has estado engañando constantemente, incluso con alguna amiga de ella, fuera de que normalmente vas a la ciudad vecina para "desahogarte" con prostitutas

Y como ahora has conocido a alguien que te agrada, estás haciéndole un poco la vida imposible a tu nueva compañera, como para que ella sea la que decida terminar o cometa un error, el cual por lógica tu no le vas a perdonar.

El otro día, llegaste a mi casa casi llorando, enseñandome la nómina (el sueldo) de ese mes, sueldo que casi doblaba a cualquier otro sueldo de los normales.

Y me dijiste, con cara de sufrimiento: "Mira amigo, solo he ganado esto este mes". Luego a los pocos minutos me enseñaste los veinte cupones de cuando juegas a las diferentes loterías, y me contaste otro "desahogo" de ese fin de semana.

La cuestión, amigo, es que me lo vienes a decir a mí, que llevo sin poder trabajar casi dos meses, que con hoy ya son cinco los días que mi comida del mediodía es otra vez patatas cocidas. Serás hijo de p....

Va a llegar un día, que cualquiera que sepa que vives llorándo, pensará que, o tu como funcionario público, que tiene más de ochenta días al año de vacaciones, que se toma "bajas médicas" las veces que se le da la gana, que ganas el sueldo que ganas. O te lo gastas todo, o realmente tienes mucho dinero ahorrado.

Y te aseguro que ese individuo, algún día (o alguna noche), te va a esperar en una esquina para averiguarlo.

Pero no se entera.

Veo que la gente está tan encerrada en sus mundos, en sus propias burbujas, que no pueden ver mas allá de esa bola cristalina en que están metidos

Recordaré que hoy por hoy, todos saben, pero todos lloran.

Y pensar que hay tanta gente que lo único que hace, o mejor dicho, que dedica su vida a quejarse de lo mal que lo trata la vida.

Lloran constantemente de lo mucho que sufren porque les falta mantequilla para el pan.

¡Pobres de ellos, cuando vengan verdaderos tiempos oscuros!

Son los mismos que creen todo lo que otros digan, endiosando a seres que son iguales que ellos, son los primeros que mandan al frente cuando existe algún conflicto entre naciones, porque solo sirven para eso.

Claro que también van mostrando siempre la imagen de lo inteligentes que son, de lo "pensadores que son", sin darse cuenta que viven dentro de una burbuja llena de ignorancia.

Jamás tienen otro tema de conversación que no sea hablar de sus desgracias, de lo mal que los trata la vida, olvidándo que son los mas grandes hipócritas que existen.

J.J.

 

Solo dos formas

 

Se que muchos dirían que hay innumerables formas de ser de un individuo, incluso tantas como seres hay en este planeta.

Pero lamentablemente yo solo defino a dos clases, los que eligen la seguridad, y los que eligen la libertad.

Eso conlleva todas las otras pseudoformas, (así les llamo).

Recuerdo que en los innumerables "trabajos" que he tenido que efectuar a lo largo de mi vida, tanto para empresas como personales, he conocido a muchos que han elegido la seguridad.

Lógicamente para ellos, yo era el raro, no podían comprender el porqué yo rechazaba lo que ellos consideraban una seguridad excelente para el futuro.

(Hablo de ser contratado fijo en una empresa).

Realmente les era imposible entender mi postura, (yo lo llamo, mis valores), yo les contestaba de que lo más importante para mi, era mi libertad, pero no, seguían sin entenderlo, hasta que les tuve que decir lo que yo sentía.

Y les dije: Entiendo vuestra postura y vuestros valores, pero no porque yo elija vivir de una manera desvalorizo la vuestra,(como lo hacéis vosotros con la mía).

Para mi son solo dos formas diferentes de vivir, por un lado, quién elige la seguridad, conlleva beneficios y riesgos.

Y quién elige la libertad, conlleva exactamente lo mismo.

Quién elige la seguridad, busca un trabajo estable, que le permita mantener (para el y los suyos) una vida tranquila, terminar la jornada, llegar a su hogar, tener la cena servida, sentarse comodamente a ver las noticias, reforzarlas leyendo (en su sillón favorito) el periódico, salir un rato con los amigos, comentar con ellos acerca de su deporte favorito, (el ajedrez), lo siento, quise decir el futbol, acostarse pronto para al siguiente día... volver a la empresa.

¿Cuáles son los beneficios de ello?... Una vida relativamente tranquila, casi vegetativa diría yo.

Y entonces. ¿Cuales son los riesgos? se me preguntará. Pues bien, yo solo considero que hay un solo riesgo.... El "bajar la cabeza". Si, lo que está leyendo, el bajar la cabeza constantemente ante muchos, para poder mantener ese modo de vida.

Y acá entran los pseudos riesgos. Bajar la cabeza ante su jefe directo, por temor a ser despedido y perder esa seguridad. Bajar la cabeza ante aquel que siempre está desvalorizando su trabajo, y por ende, desvalorizando su persona, ¿Solo porque lleva unos galones?.

Bajar la cabeza ante individuos que se creen que por el hecho de ser jefes consideran que son los únicos que saben.

Jefes o encargados, que la única manera de sentir que valen es desvalorizando lo que los demás hacen, sobre todo si esos demás son jóvenes que recién se están forjando esa seguridad, triste es encontrarse con esa clase de personajes, que solo se dedican a querer destruír los valores de esos jóvenes, creyéndo que así obtienen mas poder.

Anhelo el día que esos jóvenes aprendan a responderle a esos "payasos de circo", ¡Disculpad! Quise decir, " semi-dioses",. ¡No! Quise decir jefes. Es que esta cabeza mía, a veces no se donde la dejo.

Bajar la cabeza ante el director de un banco, (por los abusos en las comisiones) por temor a que no se le renueve un crédito y perder esa seguridad.

Bajar la cabeza ante un policía que le multa y le reprende, por haberse pasado del límite en el aparcamiento, (o se me multa sin decir nada mas que lo referente al hecho, o se me reprende, pero no puedo ser condenado dos veces por el mismo "delito"), por temor a perder esa seguridad.

Bajar la cabeza ante unos tribunales, (sabiéndo que han sido injustos con usted) por temor a perder esa seguridad.

Bajar la cabeza ante sus hijos, que le dan argumentos, los cuales usted puede rebatir con otros argumentos, pero, o calla o "golpea" con duras palabras, por temor a perder esa seguridad.

¿Que me dice de estos jovenes de ahora?. ¿Que legado le ha dejado la generación anterior a estos jovenes?. No se preocupe, yo le contestaré. ¡Estiércol!.

Si, solo estiércol, nada de valores, poca dignidad, y se les sigue diciéndo que lo más importante en la vida es tener una casa propia o un piso propio, yo no niego que sea importante, pero el engaño es, (después de haberles creado esa imperiosa necesidad) mantenerlos ocupados haciéndo "trabajos forzados" por mas de treinta años para poder pagar los abusivos precios por algo que debiera de ser un artículo de primera necesidad.

¿No han dicho que es de imperiosa necesidad?, (como la sal o el azúcar, tan importante como el pan), pues si es así, debieran de tener unos precios que estos jovenes pudiesen ellos solventar con comodidad.

¿No es así como se los han hecho creer?.

Dígame usted. ¿Cuántas veces ha bajado la cabeza a lo largo de su vida?.¿Cuántas veces ha tenido que cerrar su boca para mantener esa seguridad?. ¡No! no me conteste, contéstese usted mismo, ya que yo... no le entendería.

J.J.